LOS ÚLTIMOS DETRÁS DEL MOSTRADOR

La Galería comercial de La Elipa abrió a principios de los sesenta. Con más de 100 puestos en sus dos plantas, se erigió como núcleo principal de la vida comercial del barrio.

Con el paso del tiempo, la proliferación de las grandes superficies, el cambio de las formas de consumo, la falta de inversión para dar oxígeno al comercio tradicional y la ausencia de un relevo generacional, comenzaron a herir de muerte a estos locales minoristas de barrio.

Hace 10 años sobrevivían tan solo una docena de puestos y mientras unos continuaban abriendo el mercado durante largas jornadas para atender a una clientela fiel cada vez más escasa, otros se prejubilaban o se reinventaban abriendo sus tiendas a pie de calle.

Actualmente sólo siete puestos sobreviven en el mercado viviendo los últimos amargos acontecimientos: el recurso a una sentencia de cierre definitivo.

LAST STAND BEHIND THE COUNTER
 

La Elipa´s shooping gallery open its doors at early 70s. With more than one hundred shops, it became as the commercial heart of the neighbourhood.

 

In the last years, the financial crisis, the proliferation of supermarkets, new ways of consume, a lack of transfer between generations and the negation of a government’s investments to give them oxygen, undermine the existence of these traditional markets in our cities.

 

This projects starts in 2009, while some workers closed their shops, were retired or a few open a shop out in the main street, just a dozen stalls stand opening their shops that maintain and give life to this space for more than 14 hours a day, serving a loyal and scarce clientele. 

 

Nowadays, 10 years later, only seven stalls survive in this market, 4 indoor (two greengrocers, a butchery and a poultry) and 3 shops outside (a pharmacy, a drugstore and a clothes store), attending the last bitter events: the appeal of final closure to the Supreme Court.